Tantra, espiritualidad, ciencia, kybalión

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MOVIENDO LAS MANECILLAS DEL RELOJ EN SENTIDO CONTRARIO

espiralLa especie humana vive en un estado permanente de sueño o en un nivel bajo de vigilia, lo que produce una distorsión  en su proceso de aprendizaje. El ser humano no piensa, sino que es pensado, arrastrado por una irresistible dictadura cultural de lo políticamente correcto que programa su inteligencia de manera ciega

 

 De la misma manera que el calor y el frio son dos polos opuestos de un elemento llamado temperatura,  sueño y vigilia son dos polos opuestos de un mismo principio: la consciencia de la psique.

 

 No existe ningún saber cultural o conocimiento científico comparable con aquel que permite transmutar la naturaleza humana desde su actual estado de sueño hasta un estado de despertar y claridad mental que convierta al individuo en un ser espiritualmente superior, como ha sido preconizado por religiones y escuelas de misterios a lo largo de los siglos. Los alquimistas hablan del elixir, de la piedra filosofal que transformaba el plomo (sueño) en oro (vigilia, iluminación)

 

La ansiada sabiduría se consigue mediante el aprendizaje de conocimientos en estado de vigilia. Por el contrario todo conocimiento o información que el ser humano  recoge en un bajo estado de vigilia o sonambulico crea una estructura programática o programa mental que puede hacer parecer inteligente al portador, pero no lo es.Dicho programa actúa, muy a pesar del propio individuo, de manera destructiva en su contra,  dirigiendo y determinando su vida sin que éste tenga libertad de elección.  De esta manera, la mente continua reforzando dicho programa através de las experiencias , y todo conocimiento nuevo será integrado y utilizado en función de la estructura programática existente, sin que el individuo pueda modificarlo, mucho menos destruirlo, en aspectos fundamentales.

 

 El proceso de transmutación del individuo comienza de manera voluntaria utilizando la pequeña cantidad de energía vigilica que cada uno posee y finaliza con la desprogramación total.

 

La autentica iniciación mística es la desprogramación cerebral  que permite al discípulo tener una mente libre que no  condiciona  sus pensamientos y acciones. Este es el secreto iniciático y no una fórmula mágica escondida. Una persona desprogramada, entonces, puede dedicarse a estudiar y a aprender; la sabiduría será la consecuencia inevitable. Por el contrario incorporar nuevos conocimientos  sin haber roto el programa, equivale a saber sin comprender, o lo que es lo mismo a ser culto e ignorante al mismo tiempo.

 

Hoy voy a proponer  un ejercicio apenas divulgado desde la noche de los tiempos  y cuyo grado de  efectividad es manifiesto, si practicado con seriedad y asiduidad, como podrán comprobar aquellos que crean conveniente su realización.  Explicare, también, parte de la ciencia que se esconde debajo de algo tan sencillo. Advierto también frente a  la tendencia a menospreciar, por ello, sus poderosos efectos, aunque, no me cabe la menor duda, que aquellos que deban entender no tendrán problema en ello.

 

La finalidad última de esta práctica es la creación de una corriente de energía  helicoidal de dirección contraria al movimiento  serpentino dominante en la mente del homo sapiens. Este movimiento espiral es un movimiento curvilíneo que puede tener dos direcciones o naturalezas: a) acercarse cada vez más a su centro, o b) alejarse cada vez más de su centro.

 

   Para su adecuada realización, lo primero que el estudiante debe conseguir es un estado de  relajación profunda de su cuerpo y mente. La relajación es la base de todo trabajo psico-espiritual, ya que las capacidades internas no pueden utilizarse adecuadamente si existe tensión psíquica, y dada la conexión entre el cuerpo físico y la mente, una relajación detallada y sistemática del cuerpo disminuirá el estrés y por lo tanto facilitara el uso adecuado de dichas facultades.

 

   Aunque la finalidad de este escrito no es enseñar a relajarse, daré unas indicaciones básicas para aquellos que nunca la hayan realizado. Para ello, debes acostarte en posición decúbito dorsal, horizontal, sobre una superficie no excesivamente blanda. Asegúrate que la ropa es cómoda y que no hay objetos que te aprietan o molestan en alguna parte de tu cuerpo. La temperatura de la habitación debe ser confortable, nunca fría. La luz tiene que  estar apagada, y evitar la entrada de rayos de luz molestos por la ventana, corriendo las cortinas o incluso bajando las persianas. Debes estar tranquilo y en paz contigo y con los demás, por lo que es mejor evitar hacer este ejercicio si acabas de tener una discusión con alguien o estas excitado por algo.

 

 Una vez acostado y con los ojos cerrados,  comienza  a respirar de manera suave y rítmica, permitiendo que el aire penetre en el abdomen. El arte de la respiración es toda una ciencia que se recoge en las enseñanzas yoguicas del pranayama, pero no podemos profundizar más en este artículo de reducidas dimensiones. Baste señalar que una respiración suave y rítmica relaja la mente, como bien es conocido por los psicoterapeutas que aplican dichos principios a casos de ansiedad e incluso situaciones de pánico.

 

Así pues, al mismo tiempo que continuas respirando rítmicamente, comenzarás a enfocar tu atención en las diferentes partes de tu cuerpo, sintiendo que la tensión abandona dichas zonas y se instaura una sensación de relax. Tomate tu tiempo y sin prisas, comenzando por el brazo derecho, y luego, sucesivamente el izquierdo, la pierna derecha e izquierda. A continuación te concentrarás en la espalda, sintiendo que sus músculos se relajan. Los órganos internos, intestinos, estomago, etc. serán visualizados, hasta haber terminado con el tronco. Finalmente es el turno de las diferentes partes de la cabeza.

 

A estas alturas, debes haber conseguido un cierto grado de relajación, y cada vez que repitas el proceso, ésta  será mayor. Disfruta durante unos instantes de esa sensación agradable de ausencia de tensión antes de iniciar el ejercio propuesto que detallo a continuación.

 

Por la noche, al retirarte a dormir, debes pasar por la pantalla de tu mente, como si estuvieras en una sala de cine y de un film se tratara, todos y cada uno de los sucesos acontecidos a lo largo del día, pero, y esto es lo más importante……no en el orden temporal natural, sino hacia atrás, es decir desde la noche a la mañana. Es esencial pasar la película, sin encadenarse a ella, sin detenerse a emitir juicios sobre alguna de las situaciones vividas, sino simplemente dejar que fluyan cada una de ellas en sentido cronológico inverso.

 

A modo  de explicación de cómo actúa el anterior ejercicio ,y de forma breve, diré que desde el punto de vista de la Teoría de la Relatividad, el espacio y el tiempo no son consideradas entidades independientes o absolutas, sino que forman el llamado modelo matemático “espacio-tiempo” que combina ambas variables en un único continuo en el que se desarrollan todos los eventos físicos del Universo,  siendo  la diferencia entre los elementos espaciales y los temporales relativa, dependiendo ésta del  movimiento del observador . De la anterior ecuación se deduce que ejerciendo cambios  sobre el espacio y sobre el tiempo se producen cambios sobre el observador. Lamento no poder ser más preciso al respecto. Lo importante es la práctica del ejercicio, por lo que te invito a realizarlo y de esta manera, a nivel empírico, ir viendo sus efectos en ti.

 

Que el agua se vierta sobre tu jarra

Jesus Cediel Monasterio